jueves, 28 de septiembre de 2023

APAREJOS Y ÚTILES DE NUESTROS ABUELOS.- LA CHILLAERA

Hoy día está casi todo inventado para la pesca recreativa, pero hace décadas no existían tantos materiales y útiles ni la economía daba para gastos extras por lo que la inventiva de nuestros abuelos tuvo que trabajar duro buscando soluciones a problemas que se encontraban en sus salidas de pesca. 
 
Uno de estos útiles era y es (se sigue utilizando), la Chillaera.
 
No tenían cañas salvo algunas de bambú, ni mucho menos carretes con frenos y se pescaba con líneas de mano, lo que a veces suponía un incordio si se usaban dos o más aparejos y se veían obligados a atar las líneas a alguna parte del bote, algo poco recomendable ante una buena picada que en el primer tirón lo rompían todo, por lo que idearon un sistema tan simple, barato y eficaz que hoy día sigue utilizándose.
 
Los que hayan tenido un bote o practiquen el remo saben que los remos tradicionales necesitan de un punto de apoyo fijado a la regala del bote, es el tolete, que no es otra cosa que un palo de madera fuerte de forma cilíndrica y de pequeño diámetro, introducido en el portatolete de una embarcación (pequeño orificio practicado en la regala).
Tolete

El tolete se introducía en un agujero efectuado en la regala de la embarcación conocido como portatolete
Portatolete

Para que un remo fuese funcional necesita estar fijo al punto de apoyo que ofrecía el tolete y al mismo tiempo, lo suficientemente libre como para poder remar con toda comodidad, para eso se servían del estrobo. Se llama Estrobo a un pedazo de cabo ajustado por sus chicotes, que sirve para dar vuelta a un objeto y, enlazado en sí mismo, enganchar un aparejo para suspender dicho objeto o como el caso que nos ocupa, para fijar el remo al tolete.
Remo, tolete y estrobo
 
Pues alguien pensó un día que por qué no utilizar el tolete haciéndole una hendidura e introducir la línea de su aparejo, así conseguía no tener continuamente el aparejo de la mano y además, ante una picada, pues el cordelillo o línea madre, saldría libremente pero con una tensión contínua, dando tiempo al pescador a asirlo con la mano.

Este sistema tenía el inconveniente de que debilitaba el tolete, una pieza que debía ser resistente por lo que terminó cambiando el tolete por un trozo de caña de escoba durante la acción de pesca, percibiendo rápidamente ante una picada, que además. el hilo salía haciendo un ruido estridente que servía de aviso al pescador, "chirrío" que aumentaba si la línea o la caña estaban húmedas, así nació la Chillaera.
 
Para poder usarla en nuestra embarcación, necesitamos dotar a nuestra tapa de regala o regala de un orificio donde introducir una de las puntas de la caña (chillaera).
 
Para fabricar nuestra chillaera necesitamos un tramo de caña de igual diámetro que el agujero abierto en la tapa de la regala, los palos de caña de las escobas de barrer son ideales. A nuestra porción de caña sólo debemos hacerle una abertura que no sobrepase la mitad de su longitud que será por dónde introduzcamos el hilo. 
 
Para evitar que la caña termine abriéndose con el uso, interesa reforzarla con algún sistema que impida que dicha acanaladura se haga más grande, unas vueltas con nylon, cordelillo o cinta aislante, bastará.
 
Y así debe quedar nuestro artilugio, ya sólo nos falta echar el aparejo al agua e introducir la línea por la ranura de nuestra chillaera, el aparejo quedará sujeto y ante una picada y la salida violenta del hilo, emitirá un sonido que nos alertará aunque estemos dormidos y al mismo tiempo irá ejerciendo una tensión en la línea lo suficientemente fuerte para impedir el desanzuelado involuntario del pez y lo suficientemente flojo como para evitar su rotura por elongación.

Hay gente que mete la chillaera en un cañero metálico pero no es un sistema fiable ni aseguramos su correcto funcionamiento y las posibilidades de que el artilugio vaya al agua son enormes. Sistema totalmente desaconsejado.

Aquí os dejo un pequeño video resumen del sistema.

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