jueves, 18 de julio de 2019

PESCA DE BONITOS AL CURRICÁN

El bonito del sur (Sarda sarda) también es conocido como bonito, atún blanco, serrucho, sierra o sarda. Se trata de un pez de cuerpo alargado, fusiforme, comprimido, con escamas diminutas, que en el corselete son más visibles. Boca amplia, hasta detrás de los ojos. Línea lateral sinuosa. Dos aletas dorsales muy juntas. Segunda aleta dorsal y aleta anal seguidas de 8 pínnulas. Pedúnculo caudal con una quilla central a cada lado. Coloración gris azulado brillante, por el dorso, blanquecino por el vientre; dorso con 8 ó 10 líneas longitudinales negras y que pueden alcanzar los 90 cm de longitud, aunque en nuestras costas raramente conseguimos capturas que sobrepasen los 60 centímetros.

De carne delicada y sabrosa, es probablemente el más codiciado de todos los túnidos menores.

Por Cádiz y según la climatología existente podemos pescarlos desde el mes de mayo, siendo junio y julio los meses más óptimos para cacearlos. A diferencia de otros túnidos, los serruchos (como los conocemos por aquí) no necesitan altas temperaturas del agua ni grandes profundidades, pudiendo pescarse muy cerca de la costa, entre los 20 y 40 metros de profundidad, bastando 19º de temperatura del agua para que se muestren activos.

El esquema de pesca que utilizaré en esta salida se basará en dos cañas y un aparejo con la goma.


En el día de hoy, en la esquina corta llevaré pulpitos de vinilo, en la esquina larga tándem de plumas, en ambos casos pescarán pegados a la estela por la parte exterior y en la goma, un aparejo simple con muestras silbadoras con faldas de vinilos y brillos que pescarán en la zona muerta de la estela.

En la esquina corta y a una distancia de 25 metros montaré exclusivamente el Pulpito Asesino de Yamashita en tándem. No cuento nada de este engaño porque ya está todo dicho.

En la esquina larga y a 30 metros, llevaré dos plumas rojas y blancas, una más pesada lastrada con plomos de 40 gramos que cambiaré por otra más ligera con plomos de 20 gramos si hay calma.

Las plumitas de 20 gramos son más que efectivas con todos los túnidos, pero no son adecuadas con el mar movido.

En el aparejo con la goma montaré dos muestras silbadoras a base de vinilos, que intercambiaré a media jornada. Este aparejo pescará corto, sobre los 8-10 metros del barco y en la zona muerta de la estela.
Empezaré el día con la Jet O Smoker de Williamson, tiene cabeza hexagonal lo que aumenta el número de reflejos y sus agujeros están diseñados para que se produzca un chorro de salida con alto contenido de burbujas. Sus faldones con tonos grises aceitosos son mortales.

Y que será cambiada por la Chrome Jet Bullet de Boone, tiene la particularidad de que su cabeza, además de los agujeros, está cortada en bisel por lo que acentúa el movimiento de subida y bajada por la superficie del agua en una ondulación muy armónica, facilitando la entrada de aire que conjunto con el agua forman un chorro de salida más que espectacular.

A tener en cuenta que para que estas muestras funcionen bien no podemos ir a menos de 6 nudos. Y con todo preparado, nos vamos de pesca.

Y aquí un resumen de la salida.


viernes, 12 de julio de 2019

PESCA DE LA BRECA EN INVIERNO EN CÁDIZ

El invierno es el momento ideal para pescar eso que conocemos como "peces coloraos". No puedo decir que este invierno haya sido ni regular. Sólo realicé dos salidas y con pobres resultados.
La primera fue el 15 de enero a la zona conocida como Las Torres. Recibe este nombre por para llegar a el sólo es necesario alinear las dos grandes torres de electricidad que destacan desde la costa.
Una las torres se encuentra en el Barrio de Puntales (Cádiz), dentro de una instalación militar y mide 156 metros de altura, la segunda y algo más alta con 160 metros, en Matagorda (Puerto Real).

Estas grandes alturas hacen que sean visibles desde muy lejos de la costa y desde siempre fueron referencias en las marcaciones clásicas de la pesca tradicional.

Dentro del círculo naranja, la situación de las torres y en verde, la línea recta resultante de la alineación de ambas. Una vez alineadas sólo nos queda decidir a qué profundidad fondear, lo recomendable es ir dando "potalazos" a partir de los 30 metros.

El aparejo de pesca más usado es el paternóster o chambel en cualquiera de sus variantes y como cebo, pues la gamba arrocera o el camarón vivo, siendo este último el cebo más efectivo de todos. Independientemente de la longitud de los gametas y separación entre ellas, lo que sí es importante es conseguir que la separación entre ellas sea lo suficiente que impida el enganche de un anzuelo con otro por lo la distancia entre gametas será algo más que la longitud de la suma de ellas. Ejemplo: si la longitud de las gametas son de diez centímetros, la separación entre ellas tendrá que ser, como mínimo, de algo más de 20 centímetros. Y la distancia entre la gameta baja y el plomo pues más de diez centímetros de forma que teniendo el plomo tendido en el fondo, el anzuelo no pueda enrocarse.

Capturas de la última salida, con media horita de pesca bastó para sacar el rancho. Y no sólo entraron brecas.

Sé que es una faena ir tan lejos para pillar pocos peces pero en casa no necesitamos nada más, con un par de kilos ya tenemos para dos comidas, máxime cuando no nos gusta congelar el pescado.

lunes, 24 de junio de 2019

CORVINA GUISADA

Seguimos con otra receta que también persigue respetar el sabor de un pescado, en este caso de trata de la corvina. Un guiso simple, sin apenas aditivos y que nos permitirá saborear el auténtico sabor de la corvina, que a veces queda enmascarado por demasiados ingredientes.

INGREDIENTES:
1 kg de corvina, en trozos o rodajas según el tamaño.
1 kg de patatas
1/4 de cebolla.
1 hoja de laurel.
El jugo de medio limón.
1/2 pastilla de avecrem de pescado.
Aceite de oliva.

PREPARACIÓN:

Trocear la corvina.

Pelar las patatas y hacerlas en rodajas. Picar un cuarto de cebolla. También debemos tener a mano medio limón, el laurel y la pastilla de avecrem.

En una cacelora poner aceite de oliva para cubrir totalmente el fondo.

Añadir las patatas en rodajas, la cebolla troceada, media pastilla de avecrem, la hoja de laurel y añadir agua pero sin  lleguar a cubrir las patatas.

Poner a fuego fuerte y cuándo empiece a hervir bajar a media temperatura. Se trata de mantener la cocción pero con la mínima potencia posible y removeremos un poco la mezcla. No debemos dejar de oir el chop chop característico. Mantener la cocción entre 15 y 20 minutos.

Debemos ir vigilando la textura de la patata, se trata de ir cociéndolas pero sin llegar a que se hagan totalmente, ya que cuándo añadamos el pescado pues tendrá que estar otros diez minutos en cocción y puede que se nos pongan excesivamente blandas y terminen deshaciéndose al manipularlas.

Una vez tengamos las patatas casi en su punto, añadiremos los trozos de corvina.

Tapamos, recordando que el fuego debe estar a media potencia. En total deben estar diez minutos, cinco  minutos de cocción por cada lado. El punto ideal debemos buscarlo en su parte más ancha, cuánto menos cocción tenga, más sabrosa estará, pero recordando que si la dejamos poco tiempo, saldrá cruda y si la hacemos demasiado pues perderá sabor. Probablemente sea lo único complicado de este guiso, llevar la cocción de la corvina hasta su punto exacto que conserve todo su jugo sin que por contra, salga medio cruda.

Ya sólo nos queda servirla acompañada de un vino blanco bien frío. Para este guiso recomiendo el Tierra Blanca seco, que es el complemento ideal para el sabor de la corvina, ambos se reforzarán mutuamente.

jueves, 13 de junio de 2019

DORADA AL HORNO

Esta receta es fácil, fácil, fácil y os aseguro que es la forma en la que una dorada al horno está más buena y no se altera su sabor original con extraños y exóticos sabores que nos privan de su bouquet a mar.

INGREDIENTES:
1 dorada de entre 1 y 2 kilos.
Patatas
1 tomate
1 pimiento
1/2 cebolla
1/2 pastilla de caldo de pescado
Aceite de oliva
Vino blanco.
Sal

PREPARACIÓN:
Lo más importante es tener una dorada bien fresca. Esta fue pescada el día anterior y vale.


Una vez limpia y sin escamas se le pone un poco de sal, y se le añade el tomate, el pimiento y la cebolla, troceados, también se le echa un chorrito de aceite de oliva y medio vaso de vino blanco.

Las patatas se pelan, cortan en rodajas no demasiado finas y se ponen en una sartén con aceite y a fuego lento. Las patatas no deben freirse ni cocerse, sólo pretendemos que se pongan algo tiernas. Es conveniente poner un poco de sal a las patatas, pero no demasiado, entre el caldo y la añadida al pescado ya lleva una cantidad a tener en cuenta.

Una vez tiernas, se ponen en la bandeja con el resto de los ingredientes. Un buen truquito es tapar la cola del pescado con algunas patatas, evita que se queme y protege también el lugar dónde menos carne tiene.
Si la dorada es grande pues interesa darle un par de cortes por la zona más ancha para facilitar la cocción.


Por último, diluímos media pastilla de caldo de pescado en agua y lo echamos por encima.


Ya lo tenemos todo preparado. Calentamos el horno a 190º y cuándo alcance dicha temperatura, metemos la bandeja durante unos 20-25 minutos, según el tamaño del pez.

¿Como saber cuando está en su punto? Pues es fácil, basta con que veamos que la aleta pectoral se levanta sóla, es una señal inequívoca de que ya está en su punto. También podemos tirar de ella y si se desprende con facilidad pues también nos indica que está listo, este último sistema tiene el inconveniente de que hay que acercar la mano al horno caliente y eso, creedme, no es muy recomendable.

Ya sólo nos queda quitarle las espinas y sacar las raciones. Si lo acompañamos con un vino blanco muy frío, ya será la comida perfecta. Para la dorada al horno recomiendo sin dudas, el blanco seco de Barbadillo, que con un leve bouquet dulzón se compenetrará perfectamente con la sabrosa carne de la dorada. Sin grasas, baja en calorías y rico rico rico. ÑAM ÑAM ÑAM.





miércoles, 24 de octubre de 2018

COMO HACER MOJAMA.- MI RECETA.

La mojama es un salazón de atún que se elabora prensando la carne del atún rojo en sal gruesa, después se lavan y se escurren bien y finalmente se dejan secar al aire durante varios días. Muchos la comparan con el jamón o la cecina, pues la textura final es bastante similar.

Pero debemos que tener en cuenta que para hacer mojama no es imprescindible el atún rojo, también podemos elaborarlas con otras variedades de túnidos, incluso peces de los llamados de carne blanca. Yo utilizo algunas variedades de túnidos de las que están a mi alcance, en el caso de hoy, la prepararé con atún listado, también conocido como atún claro, sí sí eso que una prestigiosa marca de conservas comercializa como atún claro, es simplemente el alistado (Katsuwonus pelamis) y con bacoreta (Euthynnus alletteratus).

Lo primero que debemos hacer es conseguir algunos ejemplares de los peces en cuestión, y nada mejor que unos recién pescados, estamos en época de túnidos y hay que aprovechar.

PROCEDIMIENTO:

1.-  Sacar los lomos de los peces, procurando no apretarlos demasiado, estos peces tienen una carne muy blanda y se "hacen papilla" si las apretamos en exceso. Quitarles todas las espinas y dividirlos longitudinalmente, yo procuro eliminar la parte central que recorre por el lateral de la espina, es más oscura y tiene alto contenido en sangre y con mucho cuidado, eliminar toda la piel. Enjuagar y dejar escurrir.

2.- La sal NO elimina el anisakis y aunque este parásito es fácil de ver, de manera imprescindible y aunque veamos que no está contaminado, procederemos al congelado de los lomos, durante un periodo mínimo de 48 horas. Antes de meter en el congelador es aconsejable secar bien los lomos, así evitaremos un exceso de hielo en la carne que deteriorarían su calidad.

3.- Pasado el periodo de congelador, dejamos descongelar los lomos y sumergimos en agua durante unos minutos para eliminar totalmente el hielo y algún resto de sangre que pudiese quedar.

4.- Dejamos escurrir bien, vuelve a interesar secar los lomos con servilletas, sin manipularlos en exceso, para no deteriorar la suave carne y lo introducimos de forma individual en sal gorda, procurando que no se toquen entre ellos. En sal lo dejo 16 horas. Después de bastantes pruebas este es el tiempo necesario para que la carne no se sale en exceso para mi gusto.

 5.- Una vez transcurridas esas 16 horas, los sacamos de la sal, los enjuagamos y lo volvemos a meter en agua dulce durante 10 minutos. Esto le quitará un puntito de sal que se agradece, tanto por el paladar como por nuestra salud.

 6.- A continuación procederemos al secado de los lomos, a ser posible al aire libre y bajo techo evitando el sol directo. El mayor enemigo de los salazones, sean de pescado, cerdo  o cualquier otra, es el ataque de la mosca que encuentra en la carne, rica en proteinas, un lugar ideal para que se desarrollen sus larvas.
El consumo de carne infectada por estas larvas puede provocar graves alteraciones intestinales
Por tanto, es importante disponer de un sistema que proteja a la carne de la temida mosca y su puesta de huevos y para ello, nada mejor que una tela mosquitera. En mi caso, tengo elaborado una especie de saco abierto por uno de sus extremos. En su interior tiene una caña que nos permitirá el colgado de los lomos sin que se toquen entre ellos, lo que facilitará el secado uniforme del lote. Una vez colgados, nos aseguramos que la tela mosquitera no tiene contacto directo con los lomos y listo.
Dependiendo de la humedad ambiente, el secado, que va a gusto del consumidor, tardará más o menos. Con unos tres días de secado en verano, es suficiente.

7.- El siguiente paso es disponerles de un sistema que nos permita conservarlos convenientemente, para ello, dispongo de una máquina de vacío que es ideal para estos menesteres. Primero y para evitar un excesivo secado y aunque el vacío lo protege del secado, les doy una manita de aceite de oliva con la brocha de cocina.

 8.- Y directamente al envase, las agrupo de dos en dos, de forma que el resto del lote permanecerá perfectamente conservado hasta que les llegue el momento.

Y ya están listas para aguantar muchísimo tiempo, con la seguridad de que se conservarán en perfectas condiciones hasta el momento de su consumo. Yo las guardo en el frigorífico y así, podrían aguantar años en perfecto estado, aunque dudo que lleguen a Navidades.  Es conveniente fechar los diferentes lotes para saber cuáles son más antiguos y por tanto, los primeros en consumir.

De todos es sabido que como más exquisita está la mojama es servida con un poco de aceite de oliva, así que lo que hago es que cuándo voy a consumir una parte, pues las lamino fínamente y las dejo sumergidas en un bote con aceite bueno, en un par de días están al máximo de sabor y suavidad.

Si cuándo las vamos a comer las acompañamos con almendras fritas o tostadas realzarán su sabor, y si las maridamos con una cerveza rubia fresquita, un vino fino o manzanilla, ya se convierten en todo un festival para el paladar.

jueves, 11 de octubre de 2018

LA PESCA DEL MARLIN (7 OCT 2018)

Se nos acaba la temporada y no quería terminarla sin hacer una salida al rey del curricán de altura, con permiso de su majestad el atún rojo, me refieron al marlin. En nuestras aguas podemos encontrar tres variedades del mismo, el mayor de todos y menos común, el Marlin Azul, es el monstruo deseado, seguido de sus hermanos menores el Marlin Negro y el Blanco. Aunque en esta salida el marlin será el perseguido, no despreciaremos la ocasión de poder tentar un buen dorado, que esta temporada están siendo muy esquivos.

Señalar que el marlin no es un pez de elección en mi zona, al menos la zona accesible para mí, más bien todo lo contrario, la captura de un ejemplar siempre suele ser de manera casual y ejemplares solitarios por lo que las probabilidades de capturar uno son muy reducidas, no obstante, lo voy a intentar y encomendarme a la diosa Fortuna, que una llorada nunca está de más. Y lo que es peor, este año y que yo sepa, sólo se ha capturado un ejemplar en todo lo que llevamos de temporada. Con los dorados no pinta mejor la cosa.

Las muestras a utilizar serán las siguientes:

Un par de Fronteiras Diablo con bajos de 200 libras y anzuelos dobles del 8/0.

Tienen la cabeza biselada que las dota un movimiento de subida y bajada realmente espectacular, holográfica y con ojos móviles.

Un clásico entre los clásicos, el Live Wallyhoo Combo de Wlliamson, dotado de dobles anzuelos simples, uno del 10/0 y el trasero del 8/0.

Su cabeza es cóncava por lo que tiene un gran efecto cavitador.

 La Metal Jack de Boone, una muestra silbadora supuestamente atractiva para los dorados.

Su cabeza metálica hueca provoca un gran efecto cavitador y los chorros de salida de agua por el exterior de los faldones dotan a la muestra de un impresionante poder atractor.

La Big Blue Cavitator de Williamson, con unos faldones que emiten un brillo parecido a las escamas de un pez, y anzuelo simple del nùmero 10/0.

 Cabeza de resina biselada y ojos móviles.

La Profish de Doornobs, probablemente la mejor muestra de todas, montada con un anzuelo simple del número 12/0.

Su cabeza metálica pesada y biselada, dotan a la muestra de un efecto jet impresionante, lo que unido a su vivo movimiento de subida y bajada, le dan un nadar realmente insuperable.

 Una Sailfish Catcher de Williamson. Según indica su nombre es una "cazadora de peces vela". Con anzuelo doble de 8/0.

 Con cabeza de resina cóncava y ojos móviles. Gran efecto cavitador.

 Una Wahoo Feather de HC Lures. Un pluma con mucho prestigio fuera de nuestras fronteras.

Su cabeza plomada y cónica hace que coja profundidad con bastante facilidad. Ojos móviles y un relleno plateado que despide multitud de destellos con la luz del sol.

 Y la hermana pobre del equipo. Una silbadora clásica de la serie Tuna de Duraflot.

Tiene cabeza de bala perforada y salida del chorro por dentro de los faldones.

Y para terminar, una Metal Turbobullet de Kali, una muestra mala dónde las haya, pero lo comprobé después de comprarla. Tiene buena natación, pero su cabeza con una especie de turbina giratoria que supuestamente debería girar con la velocidad del agua, no gira ni a tiro, la pieza móvil va dotada de un montón de mini rodamientos hay que  engrasar después de cada salida y si no la abres con maxímo cuidado y en la posición adecuada, todas las bolitas se van al suelo. Un incordio.

Tiene cabeza metálica pesada y esas aletas presuponen un efecto bestial, pero todo se queda en la intención.

Este tipo de muestras se corren sin excitador y deben pasearse a un mínimo de 9 nudos, siendo recomendable, al menos es lo que yo haré, correrlas sobre los 9-11 nudos y bastante alejadas del barco.
Calaré cuatro cañas en V. En el centro llevaré un engaño casero similar al  Witchdoctor de Pakula.

Este es mi "teaser" casero. El original cuesta 154 euros más envío desde Australia, este me salió por unos 4 euros. ¿Estamos locos o qué?

Y aquí el video resumen de la salida: